jueves, 11 de octubre de 2018


Ilustración de RO Ferrer
"Recuerden... Que los verdaderos derechos se deben conquistar, que es necesario vencer los conservadores, rutinarios retrógrados, los temerosos de lo nuevo, los amantes del pasado, que es necesario vencer el temor de los políticos que ven con recelo esa incógnita que encierra el voto femenino (y tal vez sea éste el mayor obstáculo)"
El voto ya lo conquistamos, ahora vamos por la autonomía sexual, reproductiva y no reproductiva, por el derecho a decidir sobre nuestro propio proyecto de vida y romper con la obligatoriedad del mandato machista, LA MATERNIDAD SERÁ DESEADA O NO SERÁ.
"La democracia es, así ha sido definida hace bastante tiempo, el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, es decir, que el pueblo no sea un instrumento para dar a otros las leyes que necesitan para hacer lo que quieran con el país".
"El voto femenino implica mayores responsabilidades cívicas. Las mujeres no podrán lavarse las manos y decir yo no voté, yo no sé nada. El país se va a la ruina y yo no tengo nada que ver"

domingo, 10 de junio de 2018

De Silvana Trotta Las pibas/mujeres NO se embarazan del "espiritu santo", ni de Míster Músculo: Hubo sexo genital con un hombre real y concreto. Y quizá ese hombre NO quizo usar preservativo y ella "aflojó", por que estaba enamorada. O la estaban coaccionando, violentando sin poder decidir siquiera, no sentir pánico atroz, por terror a más terror. ¿Se comprende? Y ahí hay otro punto fundamental a tener en cuenta: "hacer el amor" desde el modo en que hemos sido educadas: desde la CONSTRUCCION SOCIAL del AMOR ROMANTICO, que todo lo puede. Que todo lo perdona. Que todo lo salva y justifica. Que nos "comimos todas las perdices" de los mitos y nos dió náuseas. Verdades absolutas, hipocresías a punto mito-hervor: que en la primer relación sexual NO nos quedamos embarazadas, o dando la teta, tampoco o usando DOS forros, (leáse dos preservativos). En mi nombre propio: vengo a decir que DESEE a mis dos hij@s y me sentí mamá desde el primer momento. Hubo deseo inesperado en Joaquín. Hubo deseo sin espera en Paula. También hubo NO deseo y desesperación. Pero, cuando NO hay ganas/momentos de maternar, puede haber embarazo y parto y NO por eso hay proyecto de hij@: habrá que crearlo. Se lo esperará con fantasías, dudas y temores y con las herramientas que haya a mano para transitar saludablemente con el silencio y los conflictos subjetivos de implicarse como futura mamá. ¿Mi mamá me ama?. Mi mamá no me mima. Mami hará lo que pueda. Y, en esos casos, habrá que aprender el rol y la contradicción de los mandatos sociales de crianza, para acompañar a un hij@ ya nacido, pero NO deseado. ESO ES UNA REALIDAD, Nos guste o no. Hay hij@s que NO fueron deseados. Y según la contención de esa mujer-madre para con su bebe, serán hij@s aceptados, contenidos, amados, no queridos, extraños, adorables, violentados, discriminados, o dados en adopción a abuelas que hacen de madres, o a extrañas: PURO PATRIARCADO. PATRIARCADO EN ESTADO PURO. MANDATOS. MUJERES REVICTIMIZADAS. Señaladas. Culpables. Siempre. Romantizar la maternidad NO tiene privilegios. Nuestra cultura, históricamente positivista, nos ha enseñado a pensar siempre desde vínculos sociales y ROLES y ESTEREOTIPOS. Y sabemos, los que hemos abrazado la psicología social, que a esos vínculos: primero hay que INTERNALIZARLOS, introyectarlos y asumirlos. Hacerlos escenas internas que vayan resonando con la experiencia. Porque, el INSTINTO MATERNAL no existe, sino como MITO DISCIPLINADOR. Hay que resonar junto al otr@: El OTRO GENERALIZADO, de George Mead. NECESIDAD-SATISFACCIÓN, decía Pichón Riviere. Y, si hay deseo de ser madre y hay embarazo, habrá deseo de hij@. Porque al fin y al cabo "madre", "padre", "hij@", son CONSTRUCCIONES SOCIALES. Entonces, me pregunto: ¿que sería "hablar con propiedad"?, cuando se asume como única verdad la propia, o se subestima la diferencia ajena. O no se escucha lo diferente. Se deslegitiman testimonios, informes, casuísticas y experiencias desde la perspectiva de derechos. Entonces, ¿porqué imponer a otras, desde mi subjetividad, lo que YO creo mejor PARA MI?: Eso lo dejo para mis decisiones personalísimas. Porque sino, parece sólo válido lo que creemos cada un@, desde una concepción puramente METAFÍSICA y no desde los DERECHOS HUMANOS, las POLITICAS PÚBLICAS y de SALUD de las mujeres. Y con respecto a las adolescentes que por estos dias se las "acusa" de proaborto, feminazis, femitontas sin corpiño, que "no saben ni lavarse las bombachas": le pifian feo, chiquis, cuando las ningunean. Ellas llevan orgullosas el pañuelo verde, haciendo visible su posición a favor del aborto. Debaten colectivamente. Se empoderan criticamente. Se unen sororamente, sobre un paño verde que grita LIBERTAD sobre MI CUERPO y MIS DESICIONES. Creer, señalar de ante mano que "no saben como es su ciclo de gestación, y repiten cosas que escuchan", es FALTARLES EL RESPETO. Esta generación de las "veintipico" tiene muy claro que quieren para sus vidas. Exigen, primero el DERECHO a la ESI (Educación Sexual Integral, ley 26.150), que está vigente desde el 2006 y NO se aplica. ¿Sabés porque? Por que la iglesia, los objetores de "conciencia" y la derecha clasista anti pobres y misógina, obturan su discusión en las aulas y se arrogan superficialmente "salvar las dos vidas". Y, por otro lado, aquellos que insisten con que hay PERSONITA desde la concepción, para la ANSES, por ejemplo NO existe vida antes de la semana 12 de gestación, por lo tanto el subsidio por embarazo se cobra, posterior a ese período. ¿Querés Inscribir a tu hij@ no nacido, ponerle nombre y DNI?. Tenés que esperar a que nazca, porque (el embrión/feto), en el vientre NO ES LEGALMENTE PERSONA. ¿Murió su papá y querés que herede?. Tiene que nacer VIVO. Distinto es que HAYA DESEO de maternar PREVIO. Y ese deseo previo no habilita DNI ni asignación, pero seguramente "dulce espera": SI. Y ahí si, hacer ecografías para saber sexo y ponerle nombre rosa o celeste, le imaginamos una carita, un gesto, una vida, etc. está genial. Las pibas/mujeres que quieren/necesitan abortar, no son minitas caprichosas y asesinas, que NO se piensan ni se sienten desde el lugar de MATERNAR, como quien desea tener un hij@. Esas mujeres, solo NECESITAN abortar. No importa que la motiva a "eso". Importa que el ESTADO se haga cargo. Pero pasan los dias y la piba NO quiere continuar con el embarazo y eso es un riesgo psicofísico que NO se toma en cuenta. ¿Falló el método?. Si, puede ser. Las pastillas anticonceptivas, si se toman antibióticos, u otra medicación, REDUCE su eficacia. No existe método 100%100 seguro, por bien utilizado. Entonces decimos, abriendo grande la bocota: "¡Peeeeeroooo, le GUSTÓ ABRIR las PIERNAS!, ahoraqueselabanqueeeeee". Uf. De nuevo la estigmatización, cargando toda la responsabilidad en las mujeres y aplazando todo esbozo de placer, de piel, de ternura. NINGUNA MUJER SE EMBARAZA PARA ABORTAR. NINGUNA. Durante DOS MESES, en la reunión de comisiones en torno a la despenalización del aborto, SE ESCUCHARON TODAS LAS VOCES. Desde delirios como "El aborto provoca stress por traumático en hombres", (cosa IM PRO BA BLE e I NEX SIS TEN TE), hasta "El argumento que el embrión es persona y es sujeto de derechos humanos no tiene sustento en el sistema internacional de Derechos Humanos". Y por último: EDUCACIÓN SEXUAL AMOROSA, (no de un aséptico libro de biología) para DECIDIR, debatir, reflexionar Educación (desde bebés), con autocuidado y educación adecuada a sus etapas evolutivas. Trabajar fundamentalmente la violencia de género en el contexto familiar, para no replicar abusos ni maltratos. ANTICONCEPTIVOS (gratuitos), para NO ABORTAR. ABORTO LEGAL para NO MORIR: en las puertas del Congreso, esperando a entrar y quedarse, para hacer digna, la vida de todas las mujeres

lunes, 9 de octubre de 2017

Elena Tchalidy, una pionera en la organización de los ENM

01 de octubre de 2017 “Era una feminista no explícita” Imagen: Bernardino Avila En 1985 una veintena de mujeres argentinas participó en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, que se celebró en Nairobi, Kenia, como clausura de la Década de la Mujer anunciada por la ONU en 1975. Cuando regresaron pensaron en la necesidad de autoconvocarse para debatir las problemáticas de las mujeres en el país: pocas eran feministas. Un año más tarde, en 1986, esa inquietud derivó en la convocatoria del primer Encuentro Nacional de Mujeres, que tuvo lugar en el Centro Cultural San Martín, en la ciudad de Buenos Aires, con alrededor de un millar de participantes. “Nunca pensamos que podrían durar tantos años. Es una experiencia única en el mundo”, dice a PáginaI12 Elena Tchalidy, una de las pioneras, que formó parte de esa primera comisión organizadora, al regreso de la Cumbre en África. Histórica del movimiento de mujeres, Tchalidy tiene 89 años y una memoria asombrosa de aquellos años. En su departamento del barrio de Caballito guarda las cajas con recortes de diarios y apuntes de la época. Pero la charla con este diario, prefiere que sea en el tradicional restaurante y café El Greco, sobre la avenida Rivadavia. “Es mi oficina”, se ríe. Camina con dos bastones. Dice que se hizo feminista antes de saber que lo era. “Siempre fui muy desafiante”, se define. Eligió la carrera de Química, cuando en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA apenas un 15 por ciento del alumnado eran mujeres. “No llegábamos a cincuenta entre todas las carreras”, recuerda. En ese momento, fines de la década del 40, la sede estaba en la Manzana de las Luces. “Era una especie de feminista no explícita”, apunta. Pero dejó sus estudios cuando se casó con un militante socialista, su compañero de toda la vida. Y retomó luego pero en otra facultad, donde las mujeres eran un poco más pero también escasas. “Soy ingeniera agrónoma. Por una cuestión práctica. Mi papá tenía dos campitos en 25 de Mayo”, cuenta Tchalidy. Y fue ayudante de la Cátedra de Maquinaria Agrícola. Conducía una camioneta, cuando era raro ver al frente de un vehículo de esas características a una dama. Esa camioneta, que después la carrozaron, la convirtió en la chofer de Alicia Moreau de Justo. “Vivía a dos cuadras de mi casa. Mi marido la conocía del partido y como le costaba movilizarse, yo la pasaba a buscar y la llevaba”, recuerda. Así se conocieron y mucho. En el 86 crearía la Fundación con el nombre de la líder socialista. El 8 de marzo de 1982, recuerdaTchalidy, regresaba a su casa en la camioneta cuando escuchó a una periodista comentar en Radio El Mundo sobre la fecha, en la que se conmemoraba el Día Internacional de la Mujer, y plantear la necesidad de que las mujeres se juntaran a conversar sobre sus problemas. Eran tiempos oscuros, en los que estaban prohibidas las reuniones. Sin dudarlo, Tchalidy cambió su rumbo y se dirigió a la emisora, donde -cuenta– le dejó a la periodista un papelito donde le decía que ese mismo día invitaba a mujeres a reunirse en una casa chorizo, que tenía sobre la calle Ayacucho, donde daba clases de jardinería, uno de sus hobbies. “Ella lo lee en la radio. Fui a comprar un kilo de café por si venían. ¿Sabés cuántas vinieron? Unas 80, amas de casa, empleadas, alguna profesional y la misma periodista. Nos reunimos en el patio. Charlamos. Quedamos en reunirnos la semana siguiente. Al otro día la periodista la comenta pero en la radio le dicen que no puede hablar del tema”, se acuerda Tchalidy. Pronto vino el 2 de abril y la guerra de Malvinas. Las reuniones continuaron y empezaron a invitar a expertos en diferentes temáticas para que les dieran una charla o clases, como Tato Pavlovsky y Florentina Gómez Miranda, señala. El grupo, que se llamó Reunión de Mujeres, duró un par de años. Varias feministas se acercaron. “Ellas venían preparadas y me di cuenta de que tenía que aprender”, agrega Tchalidy. “Desde Reunión de Mujeres y con la asociación civil ATEM 25 de noviembre, con Marta Fontenla y Magui Bellotti, podría decir que fueron mis maestras feministas, organizamos una campaña de recolección de firmas para reclamar la patria potestad Indistinta. Éramos señoras grandes que pedíamos firmas”, se acuerda. Finalmente se aprobó en 1984 como “compartida”. Dice que las firmas que juntaron las llevaron en changuitos al Congreso. Con el retorno de la democracia, se había conformado la Multisectorial de Mujeres, donde confluían “mujeres de la política, de la iglesia, del feminismo”, señala. Entre sus demandas, figuraban: Igual salario por igual trabajo, igualdad de los hijos ante la ley, la patria potestad indistinta. Con esas consignas se manifestaron el 8 de marzo de 1984. Entre las manifestantes de esa movilización histórica estuvo Tchalidy. Después vendría el reclamo por el divorcio vincular. “En mi oficina habíamos empezado a atender a mujeres con problemas de violencia”, recuerda. Al regreso de Nairobi, después de haber tenido la experiencia de encontrarse con unas 15 mil mujeres, quienes habían viajado a la Cumbre Internacional de la Mujer decidieron “hacer algo”. “Era el 85, año de elecciones. Así que lo dejamos para el 86”, dice Tchalidy. En la comisión promotora del primer Encuentro Nacional de Mujeres participaron también Nora Cortiñas, Susana Gamba, Bellotti y Fontenla, entre otras. “Yo era partidaria de que hubiera paneles. Como yo había aprendido un montón de las que sabían, creía que había que generar esa posibilidad”, agregó. Pero no primó su postura. Finalmente, el ENM se gestó con las características que aún perduran: autoconvocado, horizontal, autofinanciado, autónomo, plural y democrático.

viernes, 4 de agosto de 2017

miércoles, 9 de noviembre de 2016

ENTREVISTA EN RADIO ESCOLAR LA LEGION

Es una radio escolar. La encontrás en https://www.facebook.com/RADIOLEGION/ La profe Eugenia Camejo estimuló a los chicxs para preguntarse cosas acerca de la violencia de género

sábado, 15 de octubre de 2016

sábado, 4 de junio de 2016

ALICIA MOREAU DE JUSTO LAS PRIMERAS BATALLAS: Argentina, como consecuencia del proceso de modernización gestado por la elite dirigente argentina hacia mitad del siglo XIX, recepcionó a miles de inmigrantes provenientes de Europa, impulsados por la búsqueda de un futuro más próspero. Alicia Moreau fue un exponente de esas oleadas inmigratorias que conformaron la Argentina aluvial. Esta intelectual nació el 11 de octubre de 1885 en Londres. Sus padres habían sufrido la expulsión de Francia por su participación en la Comuna de París (1871). Así, hacia 1890 arriba a tierras argentinas, pasa su niñez en el barrio de Floresta. Armand Moreau, su padre, instala junto con un amigo encuadernador una librería en la calle en el año 1896. A través del negocio familiar, Alicia accede tempranamente a todo tipo de publicaciones movida por la curiosidad de sus escasos años. Sin embargo, el negocio dura poco tiempo, ya que Armand asiste todos los fines de semana al Hospital Francés para facilitarle libros—que nunca recupera—,a los enfermos. Por esta década, se evidencia un progresivo crecimiento urbano, que viene acompañado de la llegada de nuevas ideas provenientes de Europa como el anarquismo y el socialismo, que al poco tiempo, son recepcionadas por los habitantes de la ciudad. De esta forma, durante 1896 se funda el Partido Socialista, con el que simpatiza el padre de Alicia y en cuyos preceptos educa a sus tres hijos. Años más tarde, esta organización partidaria constituirá la institución central a través de la cual Alicia canalizará su militancia. Alicia, hacia 1901, ingresa en el magisterio en la Escuela Normal N° 1. Por esa época, formarse como maestra era una salida bastante común para las mujeres que estaban decididas a trabajar. En sus años de estudiante comienza a participar en tareas ligadas a la expansión de la educación. Es alumna de Hipólito Yrigoyen, caudillo de la Unión Cívica Radical, con quien mantiene frecuentes debates. En 1902, las hermanas Chertkoff fundadoras del Centro Socialista Femenino –que trabaja sobre la divulgación de los saberes filosóficos y sociológicos de la época– comienzan a reclamar por la instauración del sufragio femenino. Alicia acompaña a Fenia Chertkoff en la promoción de jardines maternales, la fundación de bibliotecas populares y en la Asociación Pro Educación Laica que se organiza en Morón (provincia de Buenos Aires) en 1903. Cabria aclarar que Feria era la más emprendedora de las tres hermanas y cuñada de Juan B. Justo (líder del Partido Socialista). En 1906, Alicia participa del Primer Congreso Internacional de Librepensamiento en la ciudad de Buenos Aires, donde presenta un informe de su autoría, llamado “Educación y Revolución”. El mismo estaba dedicado a la difusión de postemas educativos durante la Revolución Francesa. Su ponencia tiene importantes resonancias en los asistentes, que se sorprenden con la edad de la expositora. En 1907, Angel M. Giménez, un influyente socialista de la época que la había conocido en el Congreso Internacional, la convoca para participar de los cursos de la Sociedad Luz de Barracas. Esta asociación establecía en sus estatutos la necesidad de “difundir en el pueblo las nociones y los métodos de la ciencia y educarlo en la expresión hablada, escrita y artística, así como perfeccionar la educación técnica”. Además poseía una biblioteca. De esta manera, Alicia se incorpora y comienza a trabajar centrando sus esfuerzos en la difusión de la higiene social y de la prevención sanitaria, temáticas que formaban parte de la esfera íntima, extraños en la boca de una mujer. En ese año, ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, siguiendo los pasos de Cecilia Grierson, la primera médica del país. A su vez, apoya la gran huelga realizada en 1907 contra de los altos alquileres que cobraban los conventillos (la que se denominó “huelga de los inquilinos”) conjuntamente con el reclamo por el precio del pan y la carne. Además impulsa la “marcha de las escobas”, una procesión de amas de casa que avanzan en defensa de sus derechos a través de los barrios pobres de la ciudad de Buenos Aires. Incluso, sumamente preocupada por los temas educativos, publica varios artículos en una revista dirigida por Enrique del Valle Iberlucea. ACERCA DEL VOTO FEMENINO: El acceso de las mujeres al sufragio libre fue una preocupación permanente de Alicia Moreau. El siguiente texto constituye un ejemplo representativo del recorrido realizado en esa búsqueda. “En 1931 hubo un proyecto de Mario Bravo que fue aprobado por la Cámara de Diputados, después de la acción de una comisión intersindical. En la sanción de esa ley estuvieron juntos radicales, socialistas y demócrata progresistas, de manera que salió muy bien auspiciada. Nosotras, las mujeres socialistas nos habíamos agrupado y presentábamos peticiones y organizábamos actos y conferencias. Veíamos el gran interés de las mujeres. Pero llega la media ley al Senado y allí, donde predomina el conservadorismo, fue boicoteada y enviada a una carpeta. Alfredo Palacios reprodujo el proyecto tiempo después y también fue a parar al mismo sitio. De manera que nosotras, que podríamos haber tenido el voto como primer país en América Latina, tuvimos que ver a las uruguayas conquistarlo en el año 1936, a pesar de no haber tenido un movimiento feminista tan activo como el nuestro. Con esto, los conservadores creyeron que mantenían a la mujer en la casa, que no fuera a desbarrancarse por otros lados. Estaban equivocados. Todo eso estaba en el ambiente, y había muchos grupos formados y mucha agitación. El voto femenino no se materializó hasta que el peronismo comprendió todo el valor político que podía tener esa tuerza y un senador presentó el proyecto. Como tenían mayoría fue aprobado. Por otro lado ¿quién se iba a oponer? (…) (Eva Perón) lo recibió hecho. Nunca se había ocupado del problema, que yo sepa. Era una mujer muy rebelde. Ella quería salir de su medio, que fue lo que hizo finalmente. Después, cuando se dedicó a aliviar la situación de los trabajadores, expresaba también el mismo sentimiento de rebeldía de las que querían el sufragio. El voto femenino implica mayores responsabilidades cívicas. Las mujeres no podrán lavarse las manos y decir yo no voté, yo no sé nada. El país se va a la ruina y yo no tengo nada que ver”. A la par de sus tareas en la Sociedad Luz, Alicia Moreau crea en 1910 el Ateneo Popular, institución con características similares. A su vez., se desempeña como secretaria de redacción de Humanidad Nueva, donde aparecen varios artículos con su firma. Hacia 1914, obtiene el título de médica con diploma de honor con su tesis “La función endócrina del ovario”. Realiza su residencia en el Hospital de Clínicas donde se interioriza de la realidad sanitaria de las mujeres argentinas. Un año más tarde, desempeñándose como ginecóloga, instala un consultorio en la calle Esmeralda al 900. En ese mismo año, sus preocupaciones por la educación la llevan a popularizar un método educativo nuevo (creado por la italiana María Montessori). El mismo, tenia como idea principal, colocar al niño como centro del proceso de aprendizaje y al docente como coordinador y observador del mismo. Incluso, se desempeña como profesora de la Universidad Nacional de La Plata, a partir de las gestiones que Enrique del Valle Iberlucea (un amigo cercano) realiza ante el rector, Joaquín V. González. En 1919, la doctora Moreau, recibe una invitación para un Congreso médico en EEUU. En esta travesía debe cruzar la cordillera de los Andes a lomo de mula para poder embarcarse desde Santiago de Chile, ya que no consigue pasaje en Buenos Aires. En este viaje, representa a las trabajadoras de nuestro país en el Congreso Internacional de Obreras de Washington. A su regreso a Buenos Aires, cierra la revista “Humanidad Nueva” y comienza al poco tiempo a dirigir una nueva publicación, “Nuestra Causa”, que funciona como órgano de difusión de las ideas de la Unión Feminista Nacional. EL SOCIALISMO: En 1920, Alicia Moreau se afilia al Partido Socialista en el que militará toda su vida. Cuatro años más tarde se casa con su líder Juan Bautista Justo y tienen tres hijos. A partir del casamiento, Alicia entabla una excelente relación con su suegra, Aurora Castro de Justo, quien había trascendido a fines del siglo XIX, por su decisión de divorciarse de Juan Felipe Justo. Aurora se había hecho cargo de los cinco hijos de Juan B. Justo al fallecer su primera mujer, Mariana Cherkoff, una de las tres hermanas fundadoras del Centro Socialista femenino. La relación entre Aurora y Alicia trasciende la muerte de Juan B. Justo que se produce en 1928. Hacia 1927 se produce la fundación de La Casa del Pueblo, una de las bibliotecas con más volúmenes del país. Sin embargo, dentro del Socialismo operaban luchas internas que llevarán a la separación de los llamados “Independientes”. Poco tiempo después, integrarán la Concordancia de 1932 presidida por Agustín P. Justo y Julio A. Roca (h.), que se postulaban como candidatos. Hacia la década del treinta, el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen y el comienzo de la década infame marcan el inicio de una época muy dura para los trabajadores de nuestro país. Sin embargo, Alicia Moreau de Justo se compromete profundamente con el Partido Socialista. En el periodo 1932-1941se aprueban en el Congreso Nacional una serie de leyes tendientes a regular los derechos de los trabajadores, esta legislación era extensiva a las mujeres. Las principales medidas que establecen son: se convierte en ley el “sábado inglés” –los días sábados se trabaja durante mediodía–. establece el cierre de los comercios a las 20 horas. la reglamentación de las licencias pre y post parto para las trabajadoras mujeres. la creación de la Caja de Jubilaciones para los periodistas y reporteros gráficos. Durante 1932, Mario Bravo presenta en la Cámara de Diputados un proyecto de ley tendiente a establecer el sufragio femenino. La misma obtiene media sanción, sin embargo, no llega a tratarse en la Cámara de Senadores. El compromiso de Alicia Moreau de Justo con las ideas republicanas se expresa en su participación activa en agrupaciones que apoyan a la República española, a cuyos líderes hacen llegar una significativa cantidad de fondos. Durante la Segunda Guerra Mundial, nuestro país mantiene una posición neutral. En ese período, Alicia forma parte de la denominada Unión Democrática, conformada por radicales, socialistas, comunistas, demócrata-progresistas y conservadores. Este grupo apoya a los aliados y -en el orden interno- propugna el libre funcionamiento de las instituciones democráticas. ENTRE DICTADURAS Y DEMOCRACIAS En las elecciones de febrero de 1946, la Unión Democrática no alcanza los votos necesarios. La fórmula que se impone es la del Partido Laborista (Perón-Quijano), sufriendo persecuciones durante todo este periodo por formar parte de la oposición. El socialismo enfrenta a la política de Perón, calificándola de antidemocrática. En este sentido, los socialistas emiten una serie de declaraciones alertando sobre las características autoritarias del gobierno y crean grupos de choque que enfrentan a los grupos más violentos del peronismo. De esta forma, sumidos en un marco de represión y falta de libertad de expresión, se realizan una serie de atentados contra los locales socialistas y sus bibliotecas, muchos de ellos con bombas molotov, los cuales terminan, en varios casos, con la destrucción total de las instalaciones. En 1947, Alicia viaja a Europa, donde participa de las Primeras Conferencias Internacionales de Mujeres por la Paz. En ese mismo año se sanciona en la Argentina la ley que permite el sufragio femenino. Sin embargo, Alicia se siente apesadumbrada, ya que sostiene que se trata de una maniobra política y no de una conquista social. A su vez, la represión hacia el socialismo no se detiene, en 1953, durante el segundo gobierno de Perón, la Casa del Pueblo es víctima de un atentado perpetrado desde el poder y se derrumba bajo las llamas. El derrocamiento de Perón en 1955, conlleva la instauración de la Revolución Libertadora encabezada por Pedro Eugenio Aramburu. En noviembre, Alicia Moreau de Justo integra—siendo la única mujer— la Junta Consultiva, cuyo objetivo es sentar las bases electorales y constitucionales que regirán el país. Entre estas bases se encuentra la proscripción del peronismo. Sin embargo, a pesar de haber estado casi una década operando en la clandestinidad, el Partido Socialista contiene disidencias internas. Esto se manifiesta en el acto organizado por ese mismo partido el 1 de mayo del 1956 –que alcanza una concentración importante de personas–: Alicia Moreau de Justo y Alfredo Palacios son aplaudidos con entusiasmo por los asistentes por el contrario otro miembro, Américo Ghioldi, recibe el repudio de los manifestantes. Los militantes no le perdonan su acrítica adhesión a la Revolución Libertadora. Las tensiones internas se intensifican en el XLI Congreso del Partido y culminará a fines de noviembre con la renuncia de Ghioldi a la dirección del partido. En su lugar asumirá la mismísima Alicia Moreau de Justo. Hacia 1958 la división del Partido Socialista se concreta bajo el contexto de las elecciones presidenciales, que consagran presidente de la República al candidato de la Unión Cívica Radical Intransigente, Arturo Frondizi. Así, por un lado, la facción de Alicia Moreau y Palacio, (que es la mayoritaria) se queda con gran parte de los locales partidarios y con el diario institucional La Vanguardia. De ahora en más, se los conocerá como Partido Socialista Argentino. Por otro, el sector de Ghioldi y Nicolás Repetto conforma el Socialismo Democrático. Hacia 1962, un golpe de Estado derroca al gobierno de Frondizi. Bajo el interinato de Guido se celebran elecciones presidenciales, obteniendo la victoria el candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo, Arturo Illia. Tras la muerte de Alfredo Palacios en 1965, Alicia Moreau de Justo asume la Secretaría General del Partido Socialista Argentino. Sin embargo, las actividades de los partidos de izquierda estarían vedadas en lo institucional por un nuevo golpe militar, encabezado por el general Juan Carlos Onganía en 1966, el cual se autodenomina Revolución Argentina. Una vez más, los militares prohíben todo tipo de actividad política, cierran el Congreso e intervienen las Universidades (Noche de los Bastones Largos). En 1968, Argentina atraviesa serios problemas sociales y económicos. En 1969, al calor de la crisis económica y social, se produce un movimiento de protesta masiva que tiene lugar en Córdoba, que formará parte de los anaqueles bajo el nombre de “Cordobazo’. A raíz de esta protesta, la dictadura pierde legitimidad y luego de una serie de idas y venidas se llama a elecciones. Héctor Cámpora triunfa en las nuevas elecciones, quien representa en realidad al general Perón. De esta forma, al poco tiempo, luego de la renuncia de Cámpora, Perón retorna del exilio y asume la presidencia en 1973. En 1974, tras la disgregación del Partido Socialista, Alicia Moreau llama a la unidad del “viejo tronco socialista”. Si bien no participa de esta coalición, brinda su apoyo para la conformación del Grupo de los Ocho. Esta asociación representaba una alianza de distintos partidos políticos opositores, que reclamaban la vigencia de las instituciones democráticas ante los desvíos que se evidenciaban bajo el gobierno de María Estela Martínez de Perón y su ministro de Bienestar Social José López Rega. En 1975, Año Internacional de la Mujer, se llevan a cabo varios homenajes a Alicia que cumplía 90 años. Dentro de estos actos varios dirigentes socialistas toman la palabra, entre los que se destacaba Américo Ghioldi, quien a pesar de la ruptura le tenía gran respeto. El 24 de marzo de 1976 inaugura en la historia argentina la etapa más oscura: se produce el golpe de Estado encabezado por el general Jorge R. Videla, el brigadier Orlando Agosti y el almirante Emilio Massera. Bajo el nombre de “Proceso de Reorganización Nacional”, el Estado Militar desarrolla un plan sistemático de represión y exterminio de la oposición (que ellos denominaron lucha antisubversiva), provocando, además de cruentos asesinatos, la desaparición de 30.000 personas. En este periodo, Alicia Moreau brindó apoyo a la lucha de las Madres de la Plaza de Mayo. Esta agrupación estaba formada por madres a quienes la dictadura había secuestrado a sus hijos (“los desaparecidos”). De esta forma, se concentraban en la Plaza de Mayo, donde realizaban una ronda alrededor de la pirámide reclamando por la aparición con vida de sus hijos. Alicia sostenía que “lo más importante es el ejemplo que le han dado a la mujer, el ejemplo de mujeres valientes”. Durante la dictadura, una de las pocas formas de oposición es a través de las solicitadas. Alicia participa en varias, entre ellas la que reclama por la libertad de Alfredo Bravo, representante del socialismo. En l983 festeja el regreso de la democracia que lleva a Raúl Alfonsín, candidato de la Unión Cívica Radical, a la presidencia. En 1984 es elegida la Mujer del Año y la Universidad de Buenos Aires le entrega un premio como Médica del Siglo. En 1985 la declaran presidenta honoraria de las Primeras Jornadas de Mujeres Socialistas. Hacia finales de ese año recibe con alegría la sentencia que condena a prisión perpetua a los jefes militares del “Proceso de Reorganización Nacional”, juzgados durante el gobierno democrático. El 12 de mayo de 1986 a la edad de 101 años , Alicia Moreau fallece, dejando tras de sí una trayectoria de compromiso público como lección para el futuro. Fuente Consultada: Biografía basada en la de la Revista Todo es Historia Biografía a cargo de Ana Carolina López